Historias y curiosidades de una escort

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Rosa se levantó como todas las mañanas… o sea con prisas… en su pequeño adosado. Había pasado un año desde su traumático divorcio, había pasado de estar felizmente casada a ser una de las escorts en Barcelona más reconocidas. Miró a la ventana… finas gotas de lluvia y tan temprano… reunió lo que pudo de sus fuerzas para afrontar otro día, y con el consuelo de un café cargado y calentito se dispuso a llevar a su pequeño al colegio.

Sobre la mesilla de noche se dejó el libro que estaba leyendo:”Encadenada a tu pasión”, ella pensaba en la pomposa colección a la que se había suscrito en una conocida red comercial de libros a domicilio….”Domíname o déjame” y así todos por el estilo…..

Rosa llenaba el vacío de su corazón y sus ansias con historias ajenas.

Aquel día era jueves …las nubes se disiparon y comenzó a calentar un poco el sol…pensó en acudir al mercadillo. Ella estaba en forma , tenía muy buen cuerpo, era bastante mona, -¿porqué aquél a quien tanto quiso la dejó de mirar y se convirtieron en unos extraños?,,se preguntaba…y se mortificaba.

Revolvía en un puesto de ropa interior y lencería femenina ,(tres bragas a un euro), que haría sonrojar hasta al más libidinoso, tangas, sujetadores, ligueros, desde la purpurina más fluorescente a los estampados de todos los animales salvajes de la selva….terminó sonriendo para si…jejejeje..yo con esto…¿y quién lo iba a ver?….bah…en fin, iré a por la fruta que se me hace tarde..lo que Rosa no sabía es que el musculoso, guapo, ojazos verdes y gitano de verde luna vendedor del puesto se la estaba comiendo con los ojos:

-¿Dónde vas morena?, ¿no te llevas nada?…..la mirada penetrante del hombre la traspasó, se le acercaba con paso fuerte y firme, la agarró de la muñeca y ella no opuso resistencia..nada..la cogió por la cintura y la subió a la furgoneta, a continuación la cerró por dentro, la agarró del pelo con fuerza y le mordió los labios, Rosa se humedeció…se avergonzó…pero se dejó hacer, le subió la camiseta y el sujetador dejando al descubierto sus pezones , erectos de pura excitación, cogió una pinza y aprisionó con ella un pezón, ella retrocedió asustada:

-Calma morena guapa, calma. Le retiró la pinza.

Sin dejar de mirarla a los ojos le bajó el suave pantalón y las braguitas de algodón, humedeció un dedo en su boca y pasó a inspeccionar su sexo, Rosa siempre estaba depilada , se había acostumbrado a sentir esa sensación de limpieza, con los pantalones en los tobillos la recostó sobre unas cajas, le separó las piernas y se deleitó el gitano guapo en chupar, masajear , lamer el sexo de Rosa , inmediatamente la penetró embistiendo como una fiera, se abandonaron al placer puramente genital…esas oleadas, esos escalofríos, esos gemidos….

El hombre salió de ella ,y cogiéndola otra vez con fuerza de la melena, la obligó a ponerse de rodillas delante de él, y a que le chupara el miembro erecto.

Eyaculó en la boca de Rosa y ella lo recibió todo, quedó al final con la boca un poco entreabierta y él aún siguió excitado al ver algo de su semen entre los perfilados labios de ella.

Ya saben….tres bragas a un euro.

5 / 5 stars